viernes, 24 de enero de 2014

Gaby (My Home is my Castle)

"A veces las soluciones no son tan sencillas
a veces el adiós es el único camino"
Gaby nunca ha sabido porque su padre desapareció de su vida.Tendría unos ocho años cuando registró el último instante en su compañía. Era por la noche en su cama cuando, como todas las noches, le leía un fragmento de un libro para que se durmiera tranquilo. No era un cuento cualquiera, era "El médico" de Noah Gordon y esto hizo que para él Rob Cole se convirtiera en una especie de héroe al que admiraba tanto como a Gabriel Martín, su querido papá. Ahora con casi veinticinco años hacía mucho tiempo que había dejado ya de preguntar por él, no porque hubiera quedado satisfecho con las explicaciones que le habían dado, que por otro lado no eran más que un torpe intento de cubrirlo todo con un "tupido velo", sino porque había creado su propio mecanismo de defensa que consistía en aceptar el pasado sin más, mirar hacia delante y quedarse solo con los buenos recuerdos y la extensa biblioteca que le dejó y que había leído una y mil veces.
A veces por la noche se pasaba horas intentando en vano recordar su rostro difuminado en la memoria. Podía rememorar su voz, la más bonita que había oído jamás, aterciopelada y tranquilizadora como ninguna y que hacía que se durmiera plácidamente con una sonrisa de felicidad. También su aroma y su tacto, pero no los rasgos de su cara y eso le causaba una tremenda angustia, pues no conservaba más que una foto suya en la que se le veía junto a un numeroso grupo de estudiantes y en la que apenas se le distinguía.
Su madre Marina Da Silva, a la que adoraba, también había escapado del pasado y vuelto a empezar. Vivía con su nueva pareja y la hija de ambos, Martita de nueve años, en el mismo pueblo castellano donde él nació y donde no había regresado desde que partió siendo muy joven a emprender su prometedora y fulgurante carrera académica.
Desde la misma escuela infantil siempre había destacado por su precocidad en la comprensión del mundo que le rodeaba, los idiomas, las ciencias en su conjunto y la filosofía, pero sobre todo la física y las matemáticas estaban totalmente al alcance de su brillante intelecto. Le calificaron como lo que entonces se empezaba a denominar "alumno de altas capacidades", en otras palabras, un " freaky" empollón inmerso en su propio mundo. Todo esto hizo que se saltara varias etapas en sus estudios y que llegado el momento, una vez terminada la enseñanza secundaria en Madrid, escogiera la ingeniería aeroespacial para continuar su formación y que los más prestigiosos institutos tecnológicos del mundo le intentaran seducir con sus particulares cantos de sirenas. Además contaba con la inestimable financiación prácticamente ilimitada de un misterioso mecenas que le colocaba en disposición de elegir estudiar donde quisiera sin ninguna limitación de ningún tipo.
Siempre tuvo reparos en continuar su preparación en los Estados Unidos, lo consideraba su particular "corazón de las tinieblas" y supongo que parte de culpa la tenía el legado de su padre en forma de libros donde tuvo la ocasión de leer a diversos autores que predicaban contra el imperialismo "gringo". Pero era claramente un espíritu libre que acostumbraba a sopesar todas las decisiones por sí mismo.
El hecho de que Condoliza Washington hubiera tomado posesión de su cargo y fuera la primera mujer afroamericana en ocupar el despacho oval de la Casa Blanca y en la mera posibilidad de, emulando a Rob Cole, conocer y poder tocar la bata de Noam Chomsky, hicieron que se decantara por la Escuela de Ingeniería del MIT en Cambridge, Massachusetts. Este centro era y es el más prestigioso Instituto Tecnológico a nivel mundial y acumula la escandalosa cifra de más de ochenta premios "Nobel" entre sus antiguos alumnos.
Graduado y doctorado Summa Cum Laude, se encontraba trabajando como investigador en el mismo instituto, especializado en el diseño y construcción de la siguiente generación de aviones no tripulados, los famosos "drones".
Habían pasado más de doce años desde que con el permiso materno había dejado su pueblo para enfrascarse en su alocada huida hacia adelante sin darse permiso para pensar demasiado en lo que estaba haciendo, en quien era y que deseaba realmente para su vida. No pensar en sí mismo era su talismán, o por lo menos eso quería creer.
Era un día más y se encontraba sentado tomándose un respiro en la cafetería del edificio donde trabajaba. Imbuido estaba en sus propios pensamientos y apoyando su mirada en la pantalla que había en el otro extremo del local sin prestar mucha atención y donde sin sonido estaban dando las noticias. Hasta que una imagen captó su interés, una pancarta dividida en dos viñetas: en una su querido desde la infancia Martin Luther King exclamando "I have a dream" y en la otra Condoliza Washington diciendo "I have a drone"; al lado otra pancarta hacía alusión a los miles de muertos producidos por los "drones" desde que Condoliza asumió la presidencia.
Estuvo lo que le pareció una eternidad con esa imagen congelada en su mente hasta que sintió despertarse de un profundo sueño y tardo largo tiempo en reaccionar y situarse, -¿quién soy?, ¿dónde estoy?, ¿qué estoy haciendo con mi vida?...-
Aquel día no regreso a su trabajo, anduvo sin rumbo por la ciudad durante horas, se paseó por el campus de Harvard para poder respirar el ambiente académico que tanto le gustaba pues le tranquilizaba sobremanera. Luego cruzó el río para poder visitar Boston, una de las ciudades más antiguas de Norteamérica y que desde que llegó en su día apenas había tenido ocasión de conocerla. Acabó en el parque de Castle Island donde perdió la noción del tiempo viendo aterrizar y despegar aviones del aeropuerto internacional Logan.
Allí tomó la decisión finalmente, uno de esos aviones le llevaría de regreso aunque no sabía muy bien a donde, quizá sería el momento de conocer a su hermanita, o de recorrer mundo, qué más daba, por primera vez no sentía vértigo y podía mirar hacia delante y hacia atrás con serenidad.
Era el momento de volver...



domingo, 19 de enero de 2014

Hablemos de música



Hablemos de música, sin duda, una de mis grandes pasiones, tan insondable me resulta como incapaz me descubro para elaborarla o para comprenderla, pero pocas cosas son capaces de tocarme la sensibilidad de la manera que lo hace la música. No entiendo el mecanismo de su magia pero soy capaz de entender su esencia., no puedo juzgar su calidad pero se cuando es buena, cuando me hace sentir, cuando me sube, me baja, me agita, me remueve, me conmueve, me abruma, y sobre todo cuando me descoloca por completo.
Ahora quiero mostrar, entre otros muchos, algunos ejemplos de lo que más me gusta:

Debo decir que a Dulce Pontes le estaré eternamente agradecido pues gracias a ella descubrí hace tiempo la música con mayúsculas, como lenguaje eterno y universal, descubrí que entre todos los instrumentos el que más me seduce es la voz humana, sobre todo la femenina. Aquélla primera vez fui a otear mis raíces y me encontré tan cómodo en la orilla occidental del Guadiana o en la desembocadura del Tajo como a orillas del Ibaizabal.
"El fado está en la esencia del trabajo de Dulce Pontes, pero también lo están otras tradiciones portuguesas e incluso de las antiguas colonias africanas de Portugal. Con todo ese bagaje, Pontes ha sabido crear un lenguaje sumamente personal que equidista de las canciones populares y de las ahora llamadas nuevas músicas. El camino del bilbaíno Kepa Junkera es muy similar en su concepto. Utilizando el acordeón diatónico tradicional (trikitrixa), Junkera se ha acercado a nuevos públicos gracias a una inteligente mezcla de lenguajes propios y ajenos y un saber tener las puertas siempre abiertas a cualquier colaboración o innovación. En esta ocasión va a intentar otro salto mortal sin red acercando dos sensibilidades musicales aparentemente bastante lejanas como son la tradición portuguesa hábilmente modernizada por la cantante Dulce Pontes y la tradición euskalduna también reescrita por la trikitrixa de Kepa Junkera. Un verdadero puente entre Lisboa y Bilbo."

El 2/12/2013, aparte del cumpleaños de mi hermano pequeño, se ha cumplido el 90º(nonagésimo) aniversario del nacimiento de Ana María Cecilia Sofía Kalogeropoúlou, conocida como María Callas, "la Divina".Como ya he comentado, una de las cosas que más me seduce es oír un buen tema interpretado por una voz femenina de calidad suprema como esta.
Y que mejor homenaje para una de las mejores voces ( y para mi ) que compartir el impresionante "Ave María" de Schubert con quien lo quiera disfrutar.

Tribalistas: sin palabras...

"Eu gosto de você
e gosto de ficar com você
meu riso é tão feliz contigo
o meu melhor amigo é o meu amor"


Afrocubism, Toumani Diabaté y su peña + Eliades Otxoa y su banda en vivo en París.
Si realmente te gusta la esencia de la música esto es una delicatessen irrepetible.
Mali y Cuba, Cuba y Mali con la música como lenguaje universal.
Atención especial a Toumani tocando la Kora.


Otra vuelta de tuerca más de este músico de locura que es Toumani Diabaté.
Conexión brasileira "Cê Não Vai Me Acompanhar"


 ¡¡¡¡  Que gran descubrimiento !!!
Gracias  a esta interprete he podido conocer el grandísimo legado de la cultura sefardí que aún hoy 500 años después de la infamia, perdura no solo en la península sino en muchas otras partes del mundo como Salónica, Fez, Djerba, Estambul, Israel... 
La música sefardí es una parte importante de la música medieval tradicional ibérica y sorprende escuchar piezas de la epoca de interpretes provenientes todas las partes del mundo cantando en ladino que es una especie de castellano antiguo.
Yasmin Levy o Mor Karbasi son dos esplendidas voces femeninas que reavivan la música sefardí.




"Ajde Jano es un tema tradicional serbio. Una maravilla magníficamente interpretado por este trio de excelentísimos músicos polacos de origen judío.
He tenido la gran suerte de verlos en directo y volvería a verlos si alguna vez vienen a tocar cerca (incluso un poco lejos, 1000 Km o así).
La mayor parte de su discos son de música Klezmer aunque en los últimos han experimentado con fusión e influencias jazzisiticas. Partiendo de la popular canción, el grupo The Kroke Band (Cracovia), formado por Tomasz Kukurba (viola, flautas, percusión, voz), Jery Bawol (acordeón, voces adicionales) y Tomasz Lato (bajo), y especializado en recrear la música klezmer judía, realizó una preciosa versión en la que les acompañaron en 2003 el violinista inglés Nigel Kennedy y la voz de Natacha Atlas. Te animo a escucharla, sube la moral."


Una prueba más de que música sólo hay una, por encima de ideologías, razas, épocas, prejuicios...
Ara Malikian y José Luis Montón navegan por las poco conocidas aguas de la fusión del violín clásico y la guitarra flamenca.
Kepa Junkera, entre otros muchos,  también ha colaborado con este violinista libanes de origen armenio, lo cual dice mucho de ambos.


"El derviche digital MERCAN DEDE es uno de los artistas más populares de la escena musical turca. Ningún otro músico fusiona los modernos ritmos disco con la música tradicional sufí. Es tan hábil con la flauta como con los ordenadores. Es un virtuoso y los músicos que le acompañan son de los mejores. El grupo que llevó en la gira mundial de 2004 estaba formado por los solistas de los que se ha ido rodeando progresivamente durante los pasados años. El clarinetista tiene 16 años, es gitano y habría encantado a Benny Goodman y a Ornette Coleman.
 De niño, MERCAN DEDE iba a casa en un taxi comunal (un dolmus) cuando oyó una música maravillosa tocada por una flauta de bambú, una «ney». Decidió que aprendería a tocarla. Dicen que se tarda un año en sacar una nota clara de una «ney». Este instrumento tiene un papel importante en el sufismo y en la danza de los derviches. Antaño, bailaban para alcanzar un estado de trance, pero hoy en día, estos bailes se celebran sobre todo para los turistas ya que los numerosos monasterios sufíes han cerrado sus puertas. Cuando los derviches aparecen en el escenario durante las interpretaciones de MERCAN DEDE, no lo hacen por exotismo, sino para que siga viva una tradición cultural en esta época de globalización."


Gwendal siempre me han vuelto loco desde los "80". Este tema, "La niña del norte"  es de el último trabajo ’War-Raog’ que significa "adelante" en bretón


"Al Andaluz Project es la nueva aventura musical de Mara Aranda y Efrén López, L'Ham de Foc junto a la veterana formación alemana dedicada a la recreación de música antigüa "Estampie" liderada por la cantante Sigrid Hausen y su director Michael Popp, a ellos se ha unido la cantante andalusí Iman Al Kandousi una jóven nacida en Tetuán.
Ha dado fruto a una interpretación arrebatadora de un repertorio inspirado en el momento histórico al que alude el nombre del proyecto. Son cantigas medievales, nubas andalusís y tradicionales sefarditas, interpretadas con un pulso musical excelente."




"Al principio fue el "folclor digital". Corría el mes de junio de 2000 cuando media docena de jóvenes músicos judíos afincados en Londres escogieron esta denominación para titular su primera maqueta, una grabación que no tardaría en causar sorpresa entre los caza talentos más avispados de la city. Aquel era el manifiesto fundacional de lo que hoy responde al nombre de Oi Va Voi, una de las formaciones que mayor conmoción ha suscitado en los circuitos étnicos del viejo continente. Su primer disco fue el  prodigioso "Laughter through tears"



"El sonido surge del movimiento. Un auténtico músico debe moverse, debe viajar. Y entonces encontrará nuevos sonidos.
Oreka TX ha viajado durante los años 2003 al 2005 con su txalaparta, un instrumento musical único, que se toca entre dos personas y que ellos entienden como un lugar de encuentro, de diálogo.
Se han encontrado con músicos y realidades de pueblos lejanos, desde Mongolia al Sáhara, de Laponia a la India.
De la experiencia vivida y del material visual y sonoro recogido durante esos viajes surgió el espectáculo: “Nömadak TX en Directo."
Una de las interpretes que aconpañó a OrekaTX en su gira fue Aziza Brahim que nació en 1976 en los campamentos de refugiados saharauis , donde su madre se había establecido a finales de 1975, huyendo de la ocupación marroquí del Sáhara Occidental.







Ludovico Einaudi siempre le ha puesto banda sonora a nuestras vidas con exquisita sensibilidad y fue para mi un autentico regalo descubrir que era el autor de la música en el excelente film "Intouchables", aquí traigo dos de los temas principales.




Y la búsqueda continua...

jueves, 16 de enero de 2014

Al Tagrí




Al Tagrí o Al Tagarí, humano nacido, crecido y curtido en la vida en la frontera. Entendida esta no como un trazo caprichoso en un mapa sino como un amplio territorio de soberanía difusa donde los embates continuos de la Existencia, siempre dura y a veces cruel y despiadada, te obligan a disponer de raíces un tanto superficiales y a no tener demasiado apego por nada que no te puedas llevar en las alforjas cuando una vez más te veas obligado a salir picando espuelas al galope huyendo de la enésima invasión.

Hijo del Al Garb Al Ándalus, la antigua Lusitania romana, y de Al-Quila, la ruda estepa castellana. Adoptado por gentes milenarias de montaña esmeralda y bravo Kantauri. Nómada en tierra fértil, andalusí sobrino del Islam, muladí, cristiano, mozárabe, sefardí, converso, adorador de Mari, pagano, druida..., aprendiz de todo y maestro de nada. Nadie se puede permitir sopesar el futuro más allá de mañana, cuando una nueva incursión enemiga del norte o del sur, del cielo o de la tierra te obligue una vez más a entablar combate por lo que te resta de vida y quién sabe si lograr un respiro en forma de pírrica victoria en la batalla, más nunca en la guerra.

Debes buscar el silencio que precede a la lucha, ese mínimo instante de eterna quietud entre los latidos de tu corazón. El estremecimiento de una caricia en la inmensidad de la noche. El cálido abrazo de un lejano e infantil recuerdo que cubra tu semblante de la delgada pátina que un día fue la felicidad. El suave mecer de una embriagadora melodía. La dulce ensoñación de encontrarte frente a la orilla del océano con los ojos cerrados sintiendo el frescor del agua salada hasta los tobillos, oyendo el fragor de las olas y sintiendo en tu piel desnuda la brisa nocturna que proviene de la tierra. Girando al ritmo de los astros como singular derviche. La cabeza ligeramente ladeada para sentir la energía del cosmos. Los brazos extendidos a los lados ligeramente flexionados. La palma de tu mano derecha hacia las estrellas y la izquierda hacia la tierra formando un primigenio circuito que atraviesa tu alma y te sitúa en esa múltiple frontera  mar-tierra-cielo para que tu mente, libre de amarras, viaje por la zona crepuscular donde el mundo onírico se confunda con la realidad, el día con la noche, la vida con la muerte...




Pequeños tesoros de sencilla adquisición pero imposibles de retener como las "lágrimas en la lluvia" de Roy Batty. Lo único inmutable es la mutación esa es la gran tragedia de la vida y solo te resta disfrutar de lo efímero sin tiempo para el lamento pues una nube de polvo en el horizonte te indica que una nueva contienda te pondrá a prueba una y otra vez sin solución de continuidad.

Atrás quedaron la negación, la ira, la negociación y el dolor. Ahora tras la aceptación, solo queda seguir luchando sin nada que reprochar al Destino.

"Vivir con miedo, eso es lo que significa ser esclavo", dice el "replicante".

Es hora de continuar...





lunes, 6 de enero de 2014

Dios ha muerto (en Larrauri)


Me traslado treinta años (veintisiete) atrás a un precioso pueblo costero en la época en que mi pequeño gran mundo completa una nueva órbita alrededor del astro rey, durante esos días el frenesí es tal que hasta los tataranietos de los dinosaurios pierden la cabeza.
Me he perdido de mis amigos como es de rigor y en compañía de quien me han traído mis "causas y azares" sea quien fuese, entro en un local de ambiente alegre y combativo donde observo que en la pared, entre infinidad de carteles de todo tipo, hay uno que anuncia que en breve habrá una actuación musical en un pequeño y destartalado escenario situado en el exterior en un coqueto patio. El grupo en cuestión no es nada del otro jueves, es uno más de una pléyade que en esta década están proliferando como champiñones por doquier, no son especialmente buenos pero casi ninguno lo es, hacen una especie de ska-punk muy divertido y junto a la conveniente predisposición juvenil a pasarlo bien hacen que lo que iba a ser un día más se convierta en un día que todavía recuerde casi tres décadas después.          
Años de cambio, sin duda, para todos nosotros sin excepción, todavía recuerdo algunos de los temas que escuche aquel día y que,  entre otros muchos sencillotes y pegadizos, había uno que se titulaba "Dios ha muerto" y que a su manera resumía la sensación que teníamos casi todos, por lo menos los que estaban a mi alcance, y que hoy puedo corroborar, de que efectivamente dios había muerto. Aun hoy para efectos prácticos diría que soy ateo sin remisión, pero declarar la muerte de Dios implica el reconocimiento de que alguna vez debió existir y eso es algo que estoy en disposición de admitir. En astronomía a veces se tiene el conocimiento de la existencia de un cuerpo celeste solo por la influencia gravitatoria que este ejerce en las órbitas de otros cercanos, digamos que conocemos las consecuencias y damos por hecho dicha existencia.
Si extrapolamos este argumento y nos atenemos a las consecuencias que acarrea la creencia en Dios, esto es, inquisición, cruzadas, yijad, colonizaciones, represiones varias..., o curaciones milagrosas, apariciones de santos y vírgenes con la construcción de ciudades enteras para la peregrinación y un larguísimo etc., pues independientemente de la demostración empírica o la imposibilidad absoluta de su verificación, pues eso, que para bien y para mal Dios ha existido, existe y existirá mientras una sola persona así lo crea. 
He dicho que soy ateo convencido en la actualidad pero es por pura ignorancia o por desidia porque me he puesto a investigar sobre el tema y resulta que soy "agnóstico apático", esto es, ni se si existe, ni me importa, ni me afecta demasiado y si se me apareciese un Dios un día y no me dejara ningún género de dudas sobre su realidad, pues creo que a estas alturas me importaría menos que el índice Nikkei. Cuestión aparte es por que derroteros discurre mi natural necesidad espiritual, pero eso es otro tema que me interesa bastante más y que me costaría un potosí explicarla.
Esa es básicamente mi singladura.

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viernes, 3 de enero de 2014

La persistencia (a Carl Sagan in memoriam)




Hoy sabemos que los acontecimientos que vivimos, nuestros sueños, nuestras emociones y todo lo que percibimos no se graban en nuestro cerebro como si de una lapida de mármol se tratara, sino que nuestra memoria gestiona los recuerdos como pequeños seres vivos que son. Necesitan alimento para crecer, cariño e interrelacionarse entre ellos y con los de otras personas para que no mueran. Son una ingente multitud de tal manera que acceder a algunos de ellos nos seria prácticamente imposible si no fuera porque disponen de sus propios "links" en forma de olores, colores, sonidos, formas, caricias... Me fascina su mecanismo siempre caprichoso puesto que junto a nuestra capacidad sensitiva, sencilla, extra o premium y a nuestro intelecto con potestad para deducir, abstraer, imaginar, crear, soñar..., conforman los tres pilares sobre los que se asienta nuestro Ego, nuestra misma esencia, sobre los que el polvo estelar toma forma humana y conciencia de sí mismo y del universo que le rodea.

Aquí es cuando las piernas me empiezan a flaquear pues cualquier anomalía, la más mínima desviación de rango o cualquier funcionamiento anómalo de cualquiera de los tres sistemas o de todos a la vez hará que nos situemos fuera de ese consenso común que llamamos realidad. Pero del mismo modo la posibilidad de que esto ocurra nos somete a una profunda cura de humildad al reconocer que dicha realidad es por definición múltiple y que nunca estaremos en posesión de toda la verdad, ni tan siquiera de una pequeña parte.

Como ejemplo diré que, entre muchas otras, existe una enfermedad muy conocida en nuestros días y que en su estado más avanzado hace que las personas no tengan acceso a su misma esencia convirtiéndose en meras cascaras vacías, viviendo solo porque alguien les recuerda como si ya hubieran muerto,

Los recuerdos de todos modos, sometidos estos a toda clase de retoques y ajustes y con toda la prevención que se quiera, son como son y como tales debemos aceptarles del mismo modo que nosotros mismos no somos ni lo que fuimos ni somos lo que seremos, somos como somos, afortunadamente diría yo.

Uno de mis primeros recuerdos me sitúa en mi más tierna infancia, exactamente no podría precisar con qué edad aunque sí creo recordar que todavía no iba a la escuela.

Por la noche en la cama que compartía con mi hermano mayor solía quedarme, como todavía aun sucede, pensando sobre las cosas que me ocurrían y el mundo al que me empezaba a asomar y uno de esos pensamientos consistía en que no podía precisar dónde demonios estaba yo antes que en la tripita de mi madre y me situaba a mi mismo flotando en una suerte de vacio oscuro rodeado por todas partes de nada.

Esto me causaba una especie de angustia existencial que todavía siento y que ha pasado de ser un mero entretenimiento para ser un verdadero "leit motive". Ya se sabe:¿quien soy?, ¿de dónde vengo? y ¿que hare para cenar?.

Hace poco en una película titulada "K-Pax" protagonizada por un magnifico Kevin Spacey, su personaje de nombre "Prot", explicaba como el universo se estaba expandiendo hasta llegar a un punto de inflexión desde el que comenzaría a contraerse para llegar al punto inicial del "big bang" y volver a comenzar una y otra vez hasta el infinito de tal modo que, según explicaba, todo se repetía de forma eterna incluidos todos nuestros errores e instándonos a no desaprovechar nuestra vida con estupideces tales como no arreglar nuestras relaciones personales.

Esta hipótesis no me agrada lo más mínimo porque te somete a una presión excesiva a la hora de la toma de decisiones pues si la cagas es para siempre y encima lo repiten hasta aburrir.

Mi "amigo" Sheldon Cooper, sin embargo, aludiendo a la Teoría de Cuerdas me explica que coexisten con el nuestro infinitos universos paralelos de forma que podríamos tener infinitas variantes de nuestra propia vida y podríamos tener cualquiera posible y, por qué no, imposible.

Esta teoría desde luego es mucho más agradable y te incita a imaginar como dice Sabina:

"con un poco de imaginación
partiré de viaje enseguida
a vivir otras vidas,
a probarme otros nombres,
a colarme en el traje y la piel
de todos los hombres
que nunca seré".

Me he puesto a sopesar cual sería la vida que me gustaría tener y noto que se me dibuja en la cara una tremenda sonrisa a modo de "emoticón" cuando me doy cuenta que es esta la que quiero y que no necesito ninguna otra y que en mi vasta vida interior, tropecientas cincuenta veces mayor que todos los infinitos universos juntos, caben todos ellos. Así que será en esta vida en la que seguiré la singladura, pues ni conozco ni conoceré las otras a las que no estoy conectado, pero me alegra creer en su existencia. No deseo otra vida pero si necesito cuidar de mi memoria porque entre otras cosas soy lo que pueda recordar y lo que los demas recuerden de mi.

También puedo escribir...




“Hay más cosas entre el cielo y la tierra, Horacio, que lo que pueda soñar tu filosofia"

Hamlet. William Shakespeare




miércoles, 1 de enero de 2014

Thalassa

No, no soy adivino, no sé cómo, cuando ni donde, ni siquiera porque, pero sé a ciencia cierta lo que va a suceder. El escenario es el embudo de un sistema caótico al que lanzamos una canica y que independientemente de la dirección y fuerza con la que cae y las perturbaciones que sufra, resulta ineluctable que acabara en el agujero del fondo.
Hace escasas semanas tuve que realizar un viaje largamente esperado y para el que, por supuesto, no estaba preparado. Un viaje sin posibilidad de retorno en las mismas condiciones de inicio, regresaría transformado para bien o para mal y en mi mano estaba (entonces no lo sabía) que la transición fuera positiva para todos.
Mi padre estaba llegando al fondo del embudo, como digo, lo esperaba, pero nunca pienso demasiado en el futuro y creía saber cruzar el rio cuando me encontrara en la orilla. Fui cargado de ira, resentimiento y reproches pero todo quedo en el exterior de la habitación en el momento que me encontré con un ser humano desprovisto absolutamente de todo artificio, de cualquier resquicio de estoicidad, puro y simple.
Cualquier ser indefenso me supera, maldita empatía, y ahora no iba a ser de otra manera. Odiaba entender el porqué de casi todo proceder humano y a la vez sentirme profundamente incomprendido, me hastiaba poder ver más allá y comprobar la ceguera general. Todo esto me hacía pensar, en realidad, todo me hace pensar y me encanta hacerlo, a veces en mi cabeza hay tal actividad que se asemeja a  un caótico y multicolor zoco magrebí  en apariencia desordenado. Entonces me acorde de la famosa frasecita:                                                                                                                                                                                    "Si no eres tú, ¿quién?. Si no es aquí, ¿dónde?. Si no es ahora, ¿cuándo?. Si no es para todos, ¿para qué?."

 Hablamos en una semana escasa más que en toda mi vida. Paradójicamente él se encontraba en una situación análoga a la mía 47 años atrás cuando en pañales me tenían que dar de comer, asearme y velar mi sueño. Le di de comer, le atendí y le vele todas las noches hasta el último aliento cogido de mis manos, tenia tanto miedo al dolor y la muerte, como podía tenerlo  yo a la oscuridad de niño. En realidad siempre tuvo miedo y esa fue su verdadera esclavitud, siempre fue un  enfermo, ahora lo se...  , nunca creí que sentiría tanta piedad y que lloraría tanto por ese hombre. No hay nada épico en la muerte y menos en el dolor y el sufrimiento, fue horroroso y desee terminar cuanto antes. Afortunadamente hay en el mundo almas resplandecientes que saben entender en una simple mirada lo que no pueden explicar un millón de palabras, y así todo termino para él.
Lo importante no es el fondo del embudo sino el recorrido que hacemos a modo de regreso cual Anábasis, con quien lo hacemos y como lo hacemos, las micro decisiones que diariamente tomamos y el amor que damos y recibimos; lo que ocurre es que, a diferencia de Jenofonte y los suyos, nosotros nunca gritaremos "thalassa" al final del camino.
 Si, sé que voy a morir, siempre lo he sabido, pero eso es como mínimo para luego que es futuro y no pienso demasiado en el futuro. Ahora me siento en paz.